lunes, 22 de julio de 2013

Noche de San Juan


Arde la noche de San Juan toda mi vida.
Todo se quema y desaparece en cenizas
que se lleva el tiempo.
Recuerdos que el viento reduce a olvido
los echamos al fuego
y arden sin piedad como papeles blancos
con susurros escritos en secreto.

Solsticio de mi vida,
noche más corta del día más largo
señalada siempre como advertencia.
Noche mágica para quemar lo viejo,
para festejar el comienzo.

Danzad al fuego
cerrando el círculo.
Danzad.
Danzad y renaced
hoy que todo es posible.

Esta noche pasad por la cruz de la higuera
mi espíritu recién nacido
bajo la luna llena
y danzad.

Pasad el tallo verde para que medre
a la luz de la luna llena
por la cruz de la higuera.

Pasad mi cuerpo herido para que cure
con el rayo lleno de luna
por la cruz de la higuera.

Y danzad.

En la noche blanca
pisad las ascuas del pasado
que el futuro acecha,
se anuncia,
espera.


Imagen tomada de google 
http://www.ecocorneyana.com/la-noche-de-san-juan/

sábado, 13 de julio de 2013

Como pez en el agua.

Hoy he leído en un libro de psicología, de esos que más que psicología contienen frases:

"El pez muerto es el único que nada a favor de la corriente. Proverbio alemán."

Me ha parecido interesante el mensaje, pero ¿realmente es eso así? Yo creo que no. A parte de que, entendido literalmente, el que muerto está ni nada, ... ... ni nada de nada.
Pero por qué es necesario plantar cara a los problemas y enfrentarse a la vida cuando en realidad muchas veces la solución más sencilla es dejarse llevar por la corriente, esperar el momento adecuado, aceptar, disfrutar lo poco o quizás lo mucho que encontremos allí donde nos lleve y explorar los nuevos espacios que la corriente nos presente.

El pez que va contracorriente puede que esté muy vivo pero el que nada a favor no tiene por qué estar muerto si no ser más inteligente a la hora de gestionar su vida y sus energías.

A partir de ahora me niego a seguir trepando río arriba. Buscaré aguas mansas.


lunes, 24 de junio de 2013

Diario


Es casi la hora de amanecer y no quiero dormir.
No quiero que acabe el día.
No quiero que mañana comience otro.
De nuevo la tristeza se cierne sobre mí.
Esta noche extraña siento las náuseas de la soledad.
Desconozco el origen de este ánimo que ya no era mío.
Pero aquí estás desaliento, lágrima errante que acudes al contorno de mi ojo.
Sé de ti.
Aquí nos vemos, como esos grandes amigos sin secretos.
Nos encontramos después de un tiempo y parece que nunca nos separamos.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Alma mía.

Mi cabeza..., la siento vacía, me duele la nuca, me duele el estómago, mi corazón está solo hoy. Me siento sola en este invierno que se instaló aquí, como en el jardín del gigante egoísta.

El alma dolosa, disfraza su pesar entre los recodos del cuerpo y decimos y sentimos que todo duele. Pero qué cuerpo no se quejaría cuando ella, a la que acoge y alberga, no deja de llorar. ¡Ay, alma llorona...!

Me duele hasta el alma de tanto penar mi cuerpo por su llanto. ¡Ay, alma llorona...!

Llegará la primavera y las rosas perderán sus espinas para que sientas su caricia y las margaritas te enviarán con sus pétalos amarillos los rayos de sol, alma mía. Las nubes te acunarán para que no llores más, alma mía.

 No llores más.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Ciudad nocturna.

La noche me sorprende con luces amarillas, cielo negro y habitantes solitarios que deambulan en silencio. Frío de mayo. Las casas calladas encierran sus secretos a mi mirada. La ciudad es un león dormido, sólo un coche que se dirige con determinación hacia algún lugar inquieta su sueño. Y todo es tan cotidiano e irreal que siento que estoy viendo el sonido del diapasón en si bemol; el son del tiempo que se nos escapa.

La vida como la ciudad está ahí y yo, como el diminuto vehículo, transito sin dejar rastro, sin hacer ruido, sigilosamente, humilde, y aunque aparento consciencia del camino, tampoco sé hacia dónde voy.

Mañana, el día traerá fe en otra realidad de idas y venidas, aglomeraciones, prisas, retrasos, informes, y creeremos saber hacia dónde nos dirigimos, y cuál es el vector que nos lleva.


jueves, 11 de abril de 2013

La otra.

Hace ya mucho que soy otra, muté, y cuando miro mi vida, a pesar de que nada de lo que veo a mi alrededor es nuevo, nada es igual a como lo conocía. Quizá ahora yo sea la auténtica y la que fui hace unos años era sólo una impostora que anidaba dentro de mí, es posible, pero cómo saberlo si a ella la he llevado conmigo tanto tiempo que no recuerdo, tanto que la creía yo misma y cuando me veo pienso en quien será ésta cuyo reflejo me interroga. Con qué hábil destreza se había adueñado de mí que la añoro tanto que detesto muchas veces a la que soy en realidad y me maldigo porque ahora ya no me habita esa que tanto amé, la que me suplantó tan dulcemente.

miércoles, 10 de abril de 2013

De repente, un extraño.

Irrumpes en mi vida, me destrozas y me dejas,
y me destrozas.

Creo demasiado, y espero, quiero, doy, renuncio, permito, me abandono.
Entonces te vas.

No queda nada.
Sólo silencio.
Formas abstractas
y sonidos de lejanas campanillas habitan ahora mi soledad.
Diapasón agudo de la muerte,
las campanillas, ese acúfeno que me persigue,
viene de nuevo
a llenar este vacío.
Falsas melodías de la nada,
llenan la noche temprana de mi vida.

El dolor de tan compacto y obtuso ya no lo siento.
Insensible mi alma se gangrena.
Sólo percibo el tiempo, que pasa,
tan lento, tan exhaustivo e implacable.





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