Una mujer delgada y menuda sube a un austero escenario, vestida de sombra y sangre, su silueta se quiebra ante el micrófono. Isabel Guerrero, descubre su alma con desgarro, con pasión y fuerza de corazón grande, su voz escala las cumbres de la noche. Arriba la luna observa las guirnaldas desde su soledad y una brisa las mece con silencioso vaivén. El cante ya discurre por mi respiración, entrecortada, y mi piel se estremece. Aquella voz, ya libre, juega con el rojo de las múltiples lenguas sobre el patio. La noche se envuelve en misterio bajo el cielo negro.
En este lugar intento reflejar de forma espontánea y algo anárquica algunas de mis aficicones: las artes plásticas y la escritura. Todas estas manifestaciones son producto de expresión personal y propia.
Mostrando entradas con la etiqueta Crónicas.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crónicas.. Mostrar todas las entradas
sábado, 18 de junio de 2011
lunes, 17 de enero de 2011
CAMIONEROS.
CAMIONEROS.
Les gustaba pasear por el barrio arrastrando camiones de juguete, con su ya avanzaba adolescencia cercana a los diecisiete, llevaban esos grandes vehículos de plástico como ampliados a su escala, tiraban de ellos a través de un hilo haciendo que atravesaran el asfalto, las piedras de la cuneta y hasta la tierra acumulada bajo los bordillos. Iban por una calle, otro día los veía en otra diferente. Como niños eternos encontraban la satisfacción de un trabajo bien hecho en su transporte de un camión desvencijado y casi muerto con el faro caído y una rueda rota. Despeinados y mal vestidos... eran los camioneros más vocacionales que he conocido. Dos chicos de semblante feliz, que parecían encarnar alguna esencia especial e inocente.
Hace tiempo que no los veo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)