El espacio, el silencio, un tímido rayo de luz
acierta a colarse en esta quietud,
sólo observo y ocupo mi lugar sin distraerlo.
En este lugar intento reflejar de forma espontánea y algo anárquica algunas de mis aficicones: las artes plásticas y la escritura. Todas estas manifestaciones son producto de expresión personal y propia.
jueves, 4 de febrero de 2016
domingo, 6 de diciembre de 2015
El reloj de arena.
El tiempo acecha dentro de un silo
detrás de una montaña de arena
que se desliza por un orificio mínimo
y en el torbellino único se consume.
Inopinadamente llega el punto
en que no queda un minuto más,
ni un segundo, ni un grano de arena
para respirar en el vacío del reloj.
Todo se ha consumido, entonces
queda tan sólo un secreto recuerdo
de cada tránsito de cada partícula
de tiempo en nuestras vidas.
Dar la vuelta al recipiente de vidrio
reunir los granos de nuevo
empezar la montaña mientras cae,
sea anhelo o condena.
¿Sólo depende de cómo valoramos el cambio?
El paso, gota a gota, por el istmo
de hueco temporal se rellena inexorablemente
por la gravedad del tiempo.
Una nueva oportunidad en cada volteo.
Un amanecer y una pequeña muerte hasta que
de repente cesa, sin ser esperado, el gran movimiento.
Y no habrá ya otro paso en este huso de cristal.
detrás de una montaña de arena
que se desliza por un orificio mínimo
y en el torbellino único se consume.
Inopinadamente llega el punto
en que no queda un minuto más,
ni un segundo, ni un grano de arena
para respirar en el vacío del reloj.
Todo se ha consumido, entonces
queda tan sólo un secreto recuerdo
de cada tránsito de cada partícula
de tiempo en nuestras vidas.
Dar la vuelta al recipiente de vidrio
reunir los granos de nuevo
empezar la montaña mientras cae,
sea anhelo o condena.
¿Sólo depende de cómo valoramos el cambio?
El paso, gota a gota, por el istmo
de hueco temporal se rellena inexorablemente
por la gravedad del tiempo.
Una nueva oportunidad en cada volteo.
Un amanecer y una pequeña muerte hasta que
de repente cesa, sin ser esperado, el gran movimiento.
Y no habrá ya otro paso en este huso de cristal.
lunes, 12 de octubre de 2015
La sombra de los días
Inspiro, lleno mi pecho
de este aire prestado
que respiro cada día.
Una mortaja me espera
con el pabellón alto
como una goleta funesta.
Hinchada de lebeche y mar
recorro la senda
sin equipaje, sin miedo.
Voy, ya voy, avanzo
sin rodeos, enfrento mi destino
y nada me demora.
No quiero dejar huella,
como caminar sobre el agua,
sin que se note, es mi deseo.
Como mi vida, sea la despedida,
andando, calma la mar,
hacia el lejano ocaso.
Busco ese navío oscuro
para vestirme con su vela
y deshacerme en la sal.
El velo negro sobre la lisura
del agua flotando y yo,
mar, alga, pez, aire salobre.
de este aire prestado
que respiro cada día.
Una mortaja me espera
con el pabellón alto
como una goleta funesta.
Hinchada de lebeche y mar
recorro la senda
sin equipaje, sin miedo.
Voy, ya voy, avanzo
sin rodeos, enfrento mi destino
y nada me demora.
No quiero dejar huella,
como caminar sobre el agua,
sin que se note, es mi deseo.
Como mi vida, sea la despedida,
andando, calma la mar,
hacia el lejano ocaso.
Busco ese navío oscuro
para vestirme con su vela
y deshacerme en la sal.
El velo negro sobre la lisura
del agua flotando y yo,
mar, alga, pez, aire salobre.
viernes, 21 de agosto de 2015
Palabras y más palabras
Las palabras a veces
son cuchillos de hielo,
a veces, huecas pero hieren,
otras son sólidas pero atroces.
Palabras sinceras,
palabras amables,
palabras locas.
Infantiles o tiernas.
Caricias de amor,
bisturíes legales,
o síntomas de euforia.
Poesía, cuento o fábula.
Palabras tristes,
palabras insípidas,
palabras muertas.
Consuelo, pan.
Ah, las palabras,
dejad los puñales y
afrentas y usad
palabras de afecto y nana.
Abandonemos el duelo,
la disputa, la rabia.
Y hagamos el amor
con cada palabra.
Nadando en la nada
Quizás yo sea dispersa
o estoy perezosa, a veces,
voluntariosa en eso de evadirme.
Podría ser que tenga algún síndrome
de extraña denominación
pero no me hallo en lugar alguno.
Siento que me evaporo entre todos,
me diluyo como una gota de tinta en un
océano de agua, bailando
en su transparencia.
No estoy sola, en mi pensamiento,
alguna vez, eres tan sólido como irreal.
Te describiría como un golem
que me espera escondido,
jugando conmigo, sólo existes
en mi mente extraviada.
Siempre te desmoronas como una montaña
de barro si abro los ojos inesperadamente.
Y te pienso distante o simplemente
un poco disperso.
jueves, 28 de mayo de 2015
Una fotografía
Hoy he estado en tu casa
oí tu voz desde la puerta
tu conversación amena y culta
te he escuchado
mientras por la ventana
la gente mirabas pasar.
Hoy te he invocado
y te he visto desde lejos
ahí casi delante de mí
tus palabras minuciosas
registraban cada segundo
de tu aire y tu espacio.
Te he tenido tan cerca
ausente contando los pliegues
de un papel doblado muchas veces
agrupando piedras en tu círculo.
Imaginé que estabas en la luz envuelto.
oí tu voz desde la puerta
tu conversación amena y culta
te he escuchado
mientras por la ventana
la gente mirabas pasar.
Hoy te he invocado
y te he visto desde lejos
ahí casi delante de mí
tus palabras minuciosas
registraban cada segundo
de tu aire y tu espacio.
Te he tenido tan cerca
ausente contando los pliegues
de un papel doblado muchas veces
agrupando piedras en tu círculo.
Imaginé que estabas en la luz envuelto.
Y te he amado por última vez.
Hoy he sabido que no estás ya
he visto que no eres que no existes más
que como un vívido eco
llegado desde el pasado hasta mí
una sombra que se alarga
como el sonido de nombres extranjeros.
Ahora quiero que te marches
voz, te conjuro, espectro, espíritu
preso en el recuerdo de mis pupilas
miro tus ojos por última vez
y esa leve sonrisa tuya
tan plácida la añoro para siempre.
Me despido de ti dejándote
inundado en aquella luz de atardecer
me dices adiós con tu mirada
silente en el fino velo de emulsión
fotográfica oigo en tu cara la melodía
de un pensamiento muerto.
Ahora llevo el luto
hago el duelo
y te vas.
Hoy he sabido que no estás ya
he visto que no eres que no existes más
que como un vívido eco
llegado desde el pasado hasta mí
una sombra que se alarga
como el sonido de nombres extranjeros.
Ahora quiero que te marches
voz, te conjuro, espectro, espíritu
preso en el recuerdo de mis pupilas
miro tus ojos por última vez
y esa leve sonrisa tuya
tan plácida la añoro para siempre.
Me despido de ti dejándote
inundado en aquella luz de atardecer
me dices adiós con tu mirada
silente en el fino velo de emulsión
fotográfica oigo en tu cara la melodía
de un pensamiento muerto.
Ahora llevo el luto
hago el duelo
y te vas.
![]() |
| Círculo de piedras en Swinside, Inglaterra. Imagen tomada de Internet. http://www.hist-chron.com/Daeniken/ESP/kiribati-etc/02-01-GB-circulos-piedras-Stonehenge.html |
viernes, 22 de mayo de 2015
La carrera.
Extenuado, el galgo ganador, nunca llegó a verlo de cerca, siempre creyó que liebre era y no señuelo.
Imagen tomada de Internet.
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